Relativizar y Desdramatizar: Dos Claves para Enfrentar Mejor las Dificultades, pero No Son lo Mismo

Cuando relativizamos o desdramatizamos un problema o adversidad estamos utilizando tecnicas o herramientas diferentes para superarlo ¿Cual debemos utilizar para superar la situacion?

En la vida cotidiana, cuando enfrentamos problemas o situaciones difíciles, es común que alguien nos sugiera “relativiza” o “desdramatiza”. Aunque ambas palabras parecen apuntar a una actitud más liviana frente a lo que nos preocupa, en realidad no significan lo mismo. Entender la diferencia entre relativizar y desdramatizar puede ayudarnos a gestionar nuestras emociones de manera más consciente y eficaz.

Desdramatizar: Restar Drama a la Experiencia

Desdramatizar consiste, básicamente, en quitarle intensidad emocional al problema. Es decir, bajarle el volumen al drama. No significa negar lo que nos pasa, sino evitar amplificarlo con pensamientos catastrofistas o exagerados. Es un ejercicio de realismo emocional: “Sí, esto me duele, pero no es el fin del mundo”. Se trata de quitarle peso, de reducir la sobreactuación interna.

Por ejemplo, si pierdes el autobús y llegas tarde al trabajo, desdramatizar sería pensar: “Sí, llegué tarde, me molesta, pero no va a arruinar mi día”. Estás reconociendo el hecho sin dejar que eso domine tu estado de ánimo.

Relativizar: Cambiar el Punto de Vista

Relativizar, en cambio, implica poner el problema en perspectiva. Es verlo desde otro ángulo o en una escala más amplia. Muchas veces lo que hoy parece gigante, en un año será apenas un recuerdo. Relativizar implica comparar: “¿Qué tan grave es esto en comparación con otras cosas que viví o que viven otros?”, o “¿Cómo lo vería una persona externa?”.

Usando el mismo ejemplo de perder el transporte al trabajo: relativizar sería pensar: “Me perdí el autobús que pasaba por hora en la puerta de mi trabajo, pero en realidad, hay cosas mucho más importantes en la vida”. Cambias el marco desde donde miras la situación.


Cuadro Comparativo: Desdramatizar versus Relativizar

CaracterísticaDesdramatizarRelativizar
¿Qué hace?Resta carga emocional al problemaCambia el marco o perspectiva del problema
¿Cómo lo logra?Bajando el tono del sufrimientoComparando o evaluando desde otro ángulo
¿Qué actitud implica?Calma emocionalAmplitud de pensamiento
¿Niega el problema?No. Lo reconoce, pero no lo amplificaNo. Lo pone en contexto
¿Ejemplo?“No es tan grave, puedo manejarlo”“Esto, en el fondo, no es tan importante”
Beneficio principalReduce el dramatismo internoOfrece una mirada más racional o amplia

¿Cuál usar? ¿Desdramatizar o Relativizar?

No se trata de elegir uno u otro, sino de saber cuándo aplicar cada uno. A veces, necesitamos desdramatizar para frenar el impacto emocional inmediato. Otras veces, relativizar nos ayuda a salir de una visión estrecha y ver el panorama completo.

En definitiva, desdramatizar es gestionar cómo sentimos el problema, y relativizar es cambiar cómo lo interpretamos. Ambas herramientas son útiles, pero tienen efectos distintos. La clave está en usarlas con conciencia y sin caer en la negación ni la indiferencia.

Comentarios

Escribe tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Entradas más visitadas